Neutral Spanish, a Cost-Effective Solution
It’s evident that, for many companies, a cost-effective solution is to translate information about their products and/or services into a form of Spanish that most Spanish-speakers can understand.
The need to use a “variety” of Spanish dialects that can be understood by everybody has grown along with globalization. As a response to this need, “neutral Spanish” was born in the mid-60s. This dialect removes the terms and expressions specific to a given region or country and uses more generic ones that can be understood by any Spanish speaker. The intention of neutral Spanish is to reach a much bigger audience with the same message.
Neutral Spanish is also known as “international Spanish” because it doesn’t belong to a specific country or region. It’s also called “global Spanish,” reflecting the increased globalization of the Spanish language and the need for Spanish text to be understood by people across the whole world.
It’s evident that, for different companies, neutral Spanish is a cost-effective solution for translating information about their products and/or services into a dialect that most Spanish-speakers understand, instead of localizing different translations for each community. Industries which have benefited the most from this solution are IT, technology, the media, and film (i.e., in movie dubbing), among others.
This dialect of Spanish has found detractors among some linguists; however, as they argue that the generalization of such a rich language can impoverish the terminology with its consequent cultural decay due to the loss of expressions that are replaced with more generic forms..
Beyond the pros and cons of the use of neutral Spanish, to date, no specialized academic organization has undertaken formal regulation of the use of neutral Spanish or translations in this language style, thus, its use and adoption lay in the hands of independent translators, the media, and commercial companies, especially in the technology industry.
SPANISH VERSION / VERSIÓN EN ESPAÑOL
Español neutro, una alternativa rentable
Junto con la globalización ha crecido la necesidad, especialmente comercial, de utilizar en las traducciones del inglés al español una “variedad” que pueda ser entendida por todos. Como respuesta a esta necesidad, nace a mediados de los años 60 el español neutro. Esta variedad se despoja de términos o expresiones propias de un país o región para utilizar aquellos que pueden ser comprendidos por cualquier hispanoparlante con la intención de llegar con un solo mensaje a una comunidad mucho más amplia.
El español neutro también tiene otras denominaciones, como español internacional, justamente por no pertenecer a una nación o región específica, o español global, término acuñado a raíz de la globalización y de la necesidad de que pueda ser usado en todo el mundo.
Para las diferentes empresas, es evidente que les resulta más económico traducir la información de sus productos o doblar sus películas usando un español con el que puedan sentirse identificados una gran mayoría de hispanohablantes, en lugar de hacer una traducción diferente para cada una de las comunidades de habla hispana. Las industrias de la informática, la tecnología, el cine y los medios de comunicación han sido quizás las que más se han beneficiado de esta solución.
Sin embargo, esta variación del español ha encontrado detractores en algunos lingüistas que consideran que la generalización de un idioma tan rico como el español puede llevar a un empobrecimiento terminológico y, en consecuencia, a una decadencia cultural, ya que se van perdiendo expresiones propias de cada pueblo para ser reemplazadas por formas más generalizadas.
Más allá de sus pros y sus contras, resulta curioso que ningún organismo académico especializado haya tomado como suya la responsabilidad de regular el uso del español neutro o la traducción hacia este estilo de castellano. En realidad, se encuentra en las manos de traductores independientes, medios de comunicación y empresas comerciales, mayoritariamente de tecnología.